|
Lo
que buscaba, era una raza que pudiera conservar de adulto, las
características de un cachorro: orejas caídas, mirada
dulce, temperamento alegre, buena predisposición al juego,
etc.
Además, era imprescindible que
no fuera demasiado grande dado que en ese momento no poseía
mucho espacio para ofrecerle...
Luego de consultar cuanta enciclopedia canina se cruzaba en mi
camino, me decidí por la raza que más adelante se
convertiría en mi pasión: el Cocker Spaniel Inglés. |
Fue así que "Lara"
llegó a mi vida. Una cachorra azul ruana, que si bien no
era una maravilla de estructura, no tenía defectos graves
y poseía una línea de sangre muy buena: descendía
en gran parte de ejemplares importados desde Inglaterra, lugar de
orígen de la raza.
Esto me impulsó, cuando tuvo su primer celo a los 18 meses,
a intentar obtener una descendencia...
Fue
emocionante comprobar en su camada, todas las cualidades que prometía
su genética: cachorros típicos, fuertes, vigorosos,
sanos y de un temperamento increíblemente dulce, como un
verdadero Cocker debe ser !!!!
Desde
entonces, dos de sus hijos quedaron en casa: "Mora
y Oviedo" y con ellos seguí
en este apasionante camino de la crianza, donde cada cachorro
es el fruto de un cruzamiento absolutamente estudiado.
Con
ello, minimizamos factores desagradables -como enfermedades hereditarias
ó agresividad- y podemos potenciar otros aspectos apreciados
dentro de la raza, como por ejemplo un buen pelaje ó un
temperamento equilibrado.
Por
eso, cada cachorro MaySun que es adoptado por una nueva familia,
logra siempre inspirar en ella, el sentimiento que creó
en mí esta magnífica raza. |